lunes, 23 de abril de 2012

"Pagar a la gente para que no piense, me parece absurdo"

Hace poco, tras una charla de gestión de equipos en la Cámara de Comercio de Málaga, nos hicieron una entrevista en un periódico de Málaga: Diario Sur.

No suelo colgar este tipo de cosas, tampoco es que nos pasemos la vida saliendo en prensa, pero esta vez considero que la periodista que lo ha escrito ha hecho un gran trabajo de síntesis, resumiendo tres horas de taller en media página sin sacrificar el mensaje. Os dejo la frase que ella misma resalta y que yo considero la clave:


«Pagar a la gente para que no piense, me parece absurdo»

Podéis encontrar el artículo completo aquí: "Si crees que la vida de tus empleados gira alrededor de tu empresa, te equivocas."


La transcribo aquí mismo:

Juan José Valderrama, consultor y científico: «Si crees que la vida de tus empleados gira alrededor de tu empresa, te equivocas»

Ofreció ayer un taller de motivación y gestión de equipos y supo mantener durante tres horas la atención de un centenar de empresarios. 

«Si lo has intentado todo para motivar y solo te falta bailarles...» Así rezaba la leyenda de la primera diapositiva que dio paso al taller impartido ayer en la Cámara de Comercio, en colaboración con la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) y de Gottraining, la empresa de consultoría que Juanjo Valderrama comparte con dos socios y en la que ha conseguido integrar su formación científica con la gestión de personas. Durante tres horas supo mantener la atención de un centenar de empresarios; no se peleó con los dueños de los móviles que sonaron y arrancó carcajadas. Habló de motivación, de estrés, de psicología y de reacciones defensivas, pero, sobre todo, Juanjo Valderrama habló de la relación con el otro.

- Ha comenzado diciendo que ser jefe es una putada. ¿Es una putada ser jefe?
-Sí. Nadie te enseña a gestionar gente. Te preparas técnicamente, asciendes porque eres bueno en esas cuestiones técnicas, pero llega un día en el que tu trabajo ya no es ser abogado o economista, sino ser jefe.

- Durante estas tres horas ha obligado a los participantes, empresarios con equipos a cargo, a girar la atención hacia sí mismos.
-Hay un truco que trabajo con la gente y que consiste en preguntar: ¿Quién conduce mal? Apenas levantan la mano dos o tres. Luego sales a la carretera y ves que no puede ser, así que las respuestas no tienen nada que ver con la realidad. Todos, en algún momento, llevados por el estrés, por las prisas, por la presión o por cualquier otra circunstancia, hemos hecho algo mal al volante. Si trabajas con la hipótesis de que todo el mundo conduce mal menos tú no vas a poder trabajar con el mundo, porque, para empezar, esa hipótesis no es cierta. La realidad es otra. Todo el mundo conducimos mal, a veces. La gente también somos nosotros.

-Y desde el principio pone las cosas muy claras: la mayoría de los empleados no ven a su empresa como una piña, como una familia o como un viaje en el mismo barco, por más que se lo repitan.
-No es que eso no ocurra; es que no es lo normal. Vuelve a ser una cuestión de hipótesis: si como jefe crees que la vida de tus empleados gira alrededor de la empresa, te equivocas. Muchas veces nos dicen: mis trabajadores no están motivados. Y hay que contestar: perdona, pero tus trabajadores sí están motivados para, por ejemplo, ir a pescar un sábado a las siete de la mañana. Están motivado, pero no en lo que tú quieres.

-¿El secreto de la motivación?
-Hacer agradable su interacción contigo. Hay que decir a la gente dónde puede mejorar, pero la tienes que ubicar. Tienes un ocho y medio y te has equivocado en esto de aquí, pero tienes un ocho y medio. Todas las empresas funcionan, luego habrá un montón de cosas que se hacen bien. Se trata de no dirigirme a la gente solo para quejarme o para pedir que hagan algo.

-Usted plantea que en estos momentos de sobreinformación, los trabajadores que piensan son realmente valiosos.
-El trabajo de un jefe es obtener rendimiento del recurso más caro que tiene la empresa, que es su gente, y hoy, el cerebro de la gente empieza a ser enormemente importante. En estos momentos sobra información, así que ahora, lo caro, lo valioso, es saber integrar esa información y para eso hay que enseñar a la gente a pensar

-Y permitir que piensen, lleva acarreado permitir un espíritu crítico, según mantiene.
-Ni siquiera promover: hay que permitir empleados críticos.

-¿Y el miedo a que desmonten el chiringuito?

-Esa es una mentalidad muy empresarial. En ciencia tú dices que sabes algo y hay un montón de gente que revisa esa 'verdad'. En las empresas nadie revista lo que dice el jefe. No hay nadie que discuta, porque la gente no está acostumbrada a llevar la contraria a su jefe y porque el jefe, cuando ve que le llevan la contraria, tiende a defenderse. El problema es que está pagando a personas para que no piensen. Me parece absurdo.



28.03.12
GEMA MARTÍNEZ.
gemamar@diariosur.es