martes, 4 de octubre de 2011

El Timo del Azar... y la Resiliencia

Leo en twitter una de esas frases motivadoras que le asignan a H.Ford, "la suerte es la excusa de los cobardes"... H.Ford es la personalización del éxito, el empresario que todo el mundo quiere ser, innovador, rico y con éxito, todo un referente... Sin embargo, personalmente no me gusta la frase, no me resulta motivadora y no creo que promueva la iniciativa ni el emprendimiento. 

El mensaje es claro: si te esfuerzas, trabajas y eres inteligente tendrás éxito, te haras rico,... De esta máxima puede deducirse una segunda "verdad": si no has tenido éxito es porque no lo mereces, no te esfuerzas suficiente,...

Algunas de estas frases me recuerdan a un timo que circulaba por internet en el que alguien te enviaba un mail diciendo que era capaz de predecir, por ejemplo, el número de la lotería. 

Para demostrártelo te enviaban el último número del premio que iba a salir esa misma semana... Y acertaban!! En las semanas consecutivas seguían llegando emails en los que acertaban sin ningún error... "Impresionante, de verdad tienen un método para predecir los números de la lotería, ... voy a forrarme!!"

La realidad era bien distinta, el timador había enviado 10.000 mails en los que ofrecía las diferentes combinaciones posibles, desde el 0 hasta el 9. Pongamos como ejemplo que esa semana salió el 6 en la lotería, entonces el timador elegía a las 1.000 personas a las que les había enviado precisamente el número 6 y volvía a hacer una predicción en la que a cada 100 personas les enviaba un número diferente, desde el cero al nueve de modo que, al menos con uno de los grupos, el timador acertaba.

Si se empieza con el suficiente número de personas y se trabaja un poco la comunicación, no es difícil convencer a alguna de esas personas con las que has acertado durante 4 o 5 semanas de que inviertan algo de dinero en tu "método".

http://www.flickr.com/photos/kaysse/
Las frases-técnicas-trucos tomadas de personas que han triunfado no dejan de ser este mismo timo. Si sólo muestras el caso de la persona con la que has acertado todos los números, parecerá que tienes un método infalible para acertar la lotería pero la realidad es que ha sido puro AZAR.

Muy probablemente H.Ford fuese una persona trabajadora, inteligente y todo un ejemplo de emprendedor sin embargo me pregunto cuántas personas tan válidas como él se quedaron en el camino por diferentes causas, nadie sabes qué frases dijeron ellos...

Una de las características reconocidas en las personas con éxito es que mantienen un cuidado equilibrio entre el reconocimiento de sus errores y la aceptación de que, a menudo, la suerte es tan importante como tu trabajo (*1)… Digamos que a veces lo único que podemos hacer es esperar a que cambie el viento. Es eso que llaman "externalización de fracasos" y consiste en aprender a mirar hacia otro lado para mantenerse en la brecha, una parte vital de la famosa resiliencia.

Hemos sido educados en una escuela en la que se pelea a diario contra el error, en clase el profesor tiene la verdad absoluta y en los exámenes solo hay una respuesta correcta, ... ya tenemos suficiente carga emocional contra el error y el fracaso para que nos carguen aún más. Personalmente reconozco el poder de la suerte en este tema y yo he tenido suerte, buena y mala... si para H.Ford eso es ser un cobarde... pues yo soy un cobarde.

* Podéis ver el artículo de Ángela Duckworth o leer algo del famosísimo Selingman sobre el tema 

 * Os recomiendo, además, un especial sobre resiliencia que Nacho Muñoz está haciendo en su blog "Congestión de Personas".

Juanjo Valderrama




martes, 21 de junio de 2011

Inteligencia colectiva y bancos de peces.

Leo en Nature* un artículo en el que estudian procesos de toma de decisiones en grupo para entender eso que ha venido a llamarse: inteligencia colectiva. El experimento es fácil: un banco de peces nada por un túnel que se bifurca en dos calles. En una de ellas hay una réplica de un depredador y en la otra tienen el camino libre para hacer... lo que hagan los peces.

Por ese "laberinto" se hacen pasar grupos de 1 a 16 peces mientras se graban los resultados para analizarlos. Los autores midieron tanto la tasa de acierto de cada uno de los componentes del grupo, como el tiempo que perdían en tomar la decisión o el número de cambios de dirección que sufría el grupo durante todo el camino.

La primera conclusión puede resultar de algún modo previsible; la probabilidad de tomar el camino correcto aumenta con el número de peces que busquen al depredador, es lo que los autores llaman el "fenómeno de muchos ojos"... eso de que 32 ojos ven más que 2.

Y es que para tomar la decisión acertada es necesario en primer lugar conseguir información suficiente, y obtener esta información, precisa su tiempo. Aumentando el número de peces se reduce el campo de vigilancia de cada uno y se agiliza la recepción de información.

La segunda conclusión del estudio es más inesperada: los bancos grandes de peces no solo toman decisiones más acertadas, sino que además son más rápidos decidiendo!!

En palabras de los propios autores, se esperaba que 16 peces tardasen más en decidir que 4, sin embargo no fue así; los grupos grandes no solo decidían de forma más rápida, además realizaban menos cambios de dirección durante el proceso.

http://www.flickr.com/photos/mycoffeemug/
La razón de este aumento de velocidad en la toma de decisiones parece estar relacionado con el modo en el que la información se "entiende" dentro del grupo. La decisión final se toma sopesando los diferentes cambios de dirección de los peces del exterior, que son imitados, o no, por los individuos vecinos. Se trata de un claro fenómeno de autorganización, sin líderes ni controles superiores, una característica típica de los sistemas complejos que se ha identificado en otros lugares, como las células de purkinje del corazón o la formación de atascos de tráfico… un vídeo de redes sobre el tema.

Uno de mis temas preferidos para trabajar con personas son los procesos autorganizados en empresas. Los equipos de alto rendimiento, los que hacen cosas realmente diferentes con mucho valor añadido, suelen tener este tipo de comportamientos. En ellos, a pesar de que exista una cierta jerarquía, cada profesional tiene bastante libertad para tomar sus propias decisiones. La analogía del experimento con estos equipos para mí es clara.

Por supuesto también me recuerda a movimientos sociales, como el 15M, es evidente. La aparición de movimientos sin líderes visibles ni cúpulas de poder es un proceso natural y autorganizado que depende, entre otras cuestiones, de la posibilidad de comunicarse… (EDITADO: cómo ha cambiado el sentido de este párrafo con los años!)

Sin embargo este no pretende ser un post sobre empresas ni sobre el 15M sino sobre los resultados experimentales de un grupo que trabaja en inteligencia colectiva y, para ser honesto, me falta comentar las limitaciones del modelo:

* Los autores se cuidaron de comprobar que no había peces más listos, con mejor vista o más rápidos, ... "expertos" que pudieran dirigir al grupo… algo parecido a lo que de hecho está ocurriendo en el mundo actual, ¿os acordáis?

* En este fenómeno pueden aparecer lo que se llaman cascadas de información, en la que los individuos no solo pueden no contribuir a la obtención de información, sino que además amplifican los errores.

Por último pero no por eso menos importante, los autores asumen algo que igual es mucho asumir: todos los peces tenían un solo objetivo, evitar al depredador… y ahora sí que miro a las empresas y a los movimientos sociales. Definir unos objetivos comunes y lograr comunicarlos es el principal reto que tienen por delante.

Juanjo Valderrama



* Se trata de una nota sobre un artículo en PNAS.

martes, 5 de abril de 2011

Gratificaciones y variables... motivación comercial

El trabajo en variable de los comerciales es una realidad extendida en casi todas las organizaciones que conozco, se trata de una de esas verdades universales: las recompensas motivan. Hay personas que se han encargado de estudiar la cuestión de la motivación y pueden tener información valiosa que aportar, permitidme que os cuente una historia;

Vivo en Málaga, en una calle estrecha en la que cuando era un niño y los aparcamientos no resultaban una variable tan limitante como ahora, jugábamos al futbol en la calle. Mi experiencia es que un niño puede, incluso le apetece, salir a las 4 de la tarde de agosto a jugar a la calle.... en este momento no lo haría ni por todo el oro del mundo. Como digo es una calle estrecha, las casas están pegadas al "campo de juego", y el sonido de un balón de reglamento a la hora de la siesta no era suficientemente valorado por mis vecinos, que salían para pedirnos que nos fuésemos un poco más abajo o más arriba, pero siempre lejos de su ventana, a continuar con el partido.

http://www.flickr.com/photos/vagelis_giannadakis
Un día, uno de mis vecinos me llamó para decirme lo mucho que le gustaba que usáramos la entrada de su cochera como portería y lo que le ayudaban a descansar nuestros gritos mezclados con el sonido de la pelota golpeando en la puerta de hierro. De hecho le gustaba tanto que había decidido pagarnos diez duros, por cada día que fuésemos allí a jugar. Mi compañero y yo estábamos encantados, nos pagaban por jugar al fútbol!! Dimos lo mejor de nosotros toda la semana, y a partir del día siguiente íbamos a jugar pensando en lo que nos compraríamos al terminar, un par de "poloflanes" (deformación de la palabra "poloflash") y algunas gominolas.

El lunes siguiente, cuando fuimos a cobrar después del partido del día, mi vecino nos dijo que tenía problemas económicos y que no iba a ser posible seguir pagándonos los 10 duros por partido, tendrían que quedarse en cinco. No nos hizo ninguna gracia la rebaja, ahora tendríamos que decidir si comprábamos poloflanes o gominolas, pero al fin y al cabo eran cinco duros por jugar al futbol, de modo que accedimos.

Sin embargo dos días después, cuando llegábamos a su casa botando el balón en el silencio de la tarde, mi vecino nos llamó de nuevo para decirnos esta vez que lo sentía mucho pero que ya no tenía más dinero para pagarnos, tampoco los 5 duros y que ibamos a tener que jugar gratis. Eso era demasiado, y nuestra respuesta indignada fue unánime: "¡Entonces no jugamos!"

Siempre cuento esta historia para explicar los resultados de los experimentos de Marck R. Lepper en la universidad de Stanford, publicados en 1973 y que no entiendo como no son más conocidos en la consultoría de competencias. Este experimento es el primero* de una serie en los que se estudió el efecto de las gratificaciones extrínsecas para la realización de tareas y que resumidamente demuestran que una tarea que resulta placentera por sí sola puede dejar de serlo cuando se convierte en un medio para lograr algo.

No quiero que se me malinterprete. Nuestros colaboradores trabajan por dinero, lo necesitan. Su sueldo supone además una medida del reconocimiento de su trabajo, tanto dentro como fuera de la empresa. Sin embargo, como demostró Lepper, no es una buena idea reducir el trabajo a un modo de lograr dinero a final de mes, ya que de este modo se pierden las fuentes diarias de gratificación que ofrecen las personas con las que charlamos o el reto de superar ciertas tareas.

¿Qué ocurre entonces con la parte variable del sueldo de los comerciales? Se trata de una cuestión de enfoque; la parte variable del sueldo de un comercial no debería ser el modo en el que la empresa lo gratifica por vender más, sino una forma de repartir los beneficios que hemos conseguido trabajando juntos. No se trata sólo de cambiar el nombre de las cosas, es más bien cambiar su significado simbólico y el esquema de la relación profesional.


Juanjo Valderrama


* Al menos el primero que yo conozco


martes, 15 de febrero de 2011

Toma de decisiones II - Incertidumbres y Montones de arena

Leo en Seedmagazine un interesante artículo en el que Joshua Cooper Ramo habla sobre su libro "La Edad de lo Impensable" *1. Trata sobre la necesidad de una profunda revisión de los procesos de análisis y toma de decisiones en el mundo actual, donde los problemas son tan complejos y están tan interconectados que superan cualquier tipo de intento de control, véase cambio climático, terrorismo o crisis financiera, …

El autor usa la metáfora del "montón de arena" para explicar el comportamiento del mundo. Se trata de una imagen cargada de mensaje científico, que pone el foco directamente sobre la ciencia del caos y los sistemas complejos como la herramienta para analizar el mundo de hoy, y es que el modelo de los "montones de arena" fue clave en el inicio de la teoría de complejidad que, en 1987, describió la aparición de propiedades emergentes en sistemas complejos e impulsó su aplicación en sistemas reales.

Las recomendaciones que da J.Cooper para "sobrevivir" en este nuevo mundo son principalmente dos: prepararnos para los golpes de diferentes magnitudes que los sistemas inevitablemente recibirán y preocuparnos por el resto de las personas del planeta, ya que mientras haya una mayoría descontenta con su situación, cualquier intento de ruptura por su parte resulta imparable… nos sirve el ejemplo de Egipto!

http://www.flickr.com/photos/generated/ Galería de Jared
En general estoy bastante de acuerdo con las conclusiones del artículo. Sin embargo, echo de menos una referencia a una cuestión crucial en los sistemas caóticos pero de la que se olvida tanto Cooper como la mayoría de los políticos y economistas*2, no sé si por desconocimiento o porque les resulta incomodo de manejar: el control de la incertidumbre.

En los sistemas caóticos las variaciones de la incertidumbre son tan grandes y rápidas que suponen el eje central de cualquier tipo de predicción. No quiere decir que sean imposibles de predecir sino que cualquier predicción tendrá un probabilidad asociada y que ésta será menor cuanto más queramos adelantarnos en el tiempo.

¿Estamos preparados para escuchar al director del FMI diciendo cosas como "El aumento observado del € se debe en su mayor parte, muy probablemente, al aumento observado de X"? Por usar una terminología conocida [Ver post anterior]

La incertidumbre es inevitable pero goza de bastante poco prestigio fuera de la ciencia, se trata de la palabra a evitar siempre que haya dinero de por medio, porque no olvidemos que la incertidumbre tumba mercados.

Mantener la incertidumbre encima de la mesa permite tenerla controlada, si la metes en un cajón, nunca sabrás como evoluciona. Puede que crezca y se haga tan grande como tus medidas: ¿Tú cuanto mides?.. Yo, entre 50cm y 3m… de media 1,75.

En resumen:

* La globalización ha aumentado enormemente la complejidad de los problemas a los que se enfrentan personas y organizaciones.

* Los modelos lineales con los que estamos familiarizados no son capaces de explicar lo que ocurre en ellos, son necesarios análisis complejos.

* En los sistemas complejos la incertidumbre aumenta exponencialmente, por lo tanto el control de los errores es vital.

* El error es la marca de calidad de los datos, si una media no aclara su error, no es que éste sea 0, es que no tienes ni idea de cuánto es.

* Cualquier predicción en base a datos erróneos es un error de por sí.



Juanjo Valderrama




*1. La traducción es propia, así que podría no coincidir con el título si se publica en castellano.
*2 A pesar de que la teoría de la complejidad también se ha acercado a la economía en la llamada Economía de la Complejidad.

martes, 25 de enero de 2011

Toma de Decisiones I: La confianza en los Datos

No me canso de decirlo, el mundo ha cambiado, la ingente cantidad de información que ofrece internet nos ha dejado a todos en una situación para la que no estamos formados. En la escuela y la universidad nos han enseñado a trabajar sobre la existencia de verdades que están en un libro y que tenemos que SABER para el examen. Difícil situación cuando para casi cualquier tema se dispone de abundante información aparentemente fiable pero a menudo contradictoria. El ejemplo que me viene a la cabeza es el del cambio climático.

Una persona en su vida diaria vive sin hacer ni un cálculo estadístico, pero cuando esta misma persona ha de toman decisiones de relevancia, como en las conferencias sobre cambio climático, esta obligadas a leerlos e interpretarlos. Mi experiencia con personas y empresas es que la mayor parte no están para nada familiarizados con este campo… No hablo de saber calcular un promedio, sino de comprender de verdad los conceptos de error e incertidumbre.

Es en este momento es cuando entran en juego los asesores científicos, como los del IPCC, International Panel on Climate Change, encargados de realizar los controvertidos informes de cambio climático. Para que no haya duda del objetivo de su trabajo, en sus informes tienen un punto llamado: "Resumen para responsables de políticas".

http://www.flickr.com/people/25541021@N00/
En ese informe se contesta a la pregunta de si existe o no cambio climático de un modo muy científico (pag 49): "El aumento observado del promedio mundial de las temperaturas desde mediados del siglo XX se debe en su mayor parte, muy probablemente, al aumento observado de las concentraciones de GEI (*1) antropógenos."



"… en su mayor parte… muy probablemente…" La percepción de cualquiera es clara: "esta gente no están seguros", Sin embargo en ese momento el científico está bastante más seguro que el día que firmó su hipoteca.

En el propio dossier se establece que la certidumbre necesaria para poder usar el término "muy probable" tiene que ser mayor del 90%!! El método científico mantiene siempre encima de la mesa la imperfección de su metodología, por eso no es capaz de decir: "Sí, estoy seguro de que mi modelo se cumplirá" a pesar de que su modo de expresarlo puede no ser entendido por la mayor parte de la población.

Los científicos estamos (*2) en la obligación de formar a las personas y las empresas en el uso de datos, errores e incertidumbres, para afinar los procesos de toma de decisiones.

A veces incluso me planteo si el uso de una terminología más heterodoxa no será la única salida posible… esa frase traducida al lenguaje de la calle dice algo así como: "¿que si estoy seguro? Me apuesto contigo mi hipoteca!!"


Juanjo Valderrama




*1. Gases de Efecto invernadero
*2. Aquí me incluyo, ya que sigo considerándome un científico metido entre empresas.